Quiénes somos

Rufino Hernáiz ha vivido el mundo de la bicicleta desde que era niño. Su padre, con otro socio y con sólo 14 años, montó en 1945 un taller en Alsasua donde fabricaba cuadros para bicicletas. Después de varios traslados, vicisitudes e, incluso, algún intento fallido de algún proyecto de investigación, Hernáiz se queda en 2004 con la actual empresa, donde trabajan en estos momentos tres hermanos.

Es entonces cuando decide fabricar prototipos de bicicletas industriales, triciclos para llevar pequeñas cargas para fábricas, que vende a, por ejemplo, Ford en Almusafes, Volkswagen en Landaben y Opel en Figueruelas. Además, también fabrica bicicletas especiales para minusválidos.